El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de entre 10 y 14 días. Frecuentemente se colocan drenajes al finalizar la cirugía (pequeños tubos que ayudan a drenar el líquido que se acumula por debajo de las heridas), los cuales se retiran habitualmente entre una y tres días después.

Dentro de las restricciones durante el período de recuperación de la reducción de mama se encuentran: no cargar objetos pesados, no asolearse durante al menos un mes. Se debe utilizar un brassiere especial durante algunas semanas para asegurar el mejor resultado. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 4 semanas, y ejercicio intenso entre 6 y 8 semanas después de la cirugía.

Dependiendo de la técnica utilizada puede o no haber dificultad para la lactancia, en un embarazo futuro.

Un cirujano plástico certificado es el único especialista que cuenta con los conocimientos, entrenamiento quirúrgico y experiencia necesarios para realizar la reducción de mama bajo condiciones de máxima seguridad para el paciente.