Elevación del Busto Caído.

Ya que las últimas aportaciones se han dedicado a la cirugía de la mama, incluyo ahora una discusión de la cirugía para reposicionar el busto caído y darle mayor tamaño cuando esto se requiere.

Esta cirugía lleva el nombre de MASTOPEXIA, y se diferencia del aumento mamario tradicional en que necesariamente requiere de más cortes de la piel para ajustar su tamaño, ya que hay una discrepancia entre ella, que es el continente en relación al contenido que es la glándula, así como reposicionar el complejo de la areola y pezón en su lugar, y acomodar los tejidos del busto para que la forma resultante de la cirugía sea más permanente.

Es una cirugía diseñada para pacientes que han tenido hijos, y como consecuencia de la lactancia han quedado más pequeñas de tamaño y por lo tanto el busto se ve “caído”, y de otro grupo de pacientes que han bajado de peso resultando también en un busto caído y más pequeño que antes de bajar de peso. Este descenso se llama PTOSIS.

Gracias al Dr. Regnault, se inició la clasificación de qué tan descendido se encuentra el pezón, que por definición debe ser el punto más prominente de la glándula, y es además el que define el centro de la misma.

La llamada PTOSIS GRADO I tiene una caída poco importante, y puede ser corregida con cortes limitados únicamente a la periferia de la areola, con dos fines principales: Subir moderadamente la posición del pezón, y ajustar el diámetro del mismo que con frecuencia es más grande de lo normal, quitando ese aspecto “juvenil” de las areolas más pequeñas.

Ya que únicamente deja una cicatriz alrededor de la areola, se llama PERIAREOLAR. Su ventaja evidente es que no deja otras cicatrices, pero al mismo tiempo tiene tres problemas fundamentales: primero, que al cerrarla, se deben hacer coincidir un corte grande con uno más pequeño, y necesariamente deja pliegues alrededor de la areola, que pueden permanecer por un lapso de 2 a 3 meses, segundo: que como la corrección del descenso del pezón es en sentido “concéntrico”, tiende a dejar mamas achatadas hacia el centro, lo cual no es del gusto de muchas pacientes. Para compensar esto, muchos cirujanos introducen prótesis redondas que contrarresten este aplanamiento central.  Y tercero, que debe dejarse un hilo grueso manteniendo el diámetro de la areola para evitar que con el tiempo se vaya venciendo por los movimientos y la gravedad, dando como resultado una areola grande y poco estética.